Nace Drometerapia

La siguiente entrada forma parte de un email que me envió Paqui, que se permitió hacer un viaje con Dreamhunter en el mes de Octubre, y que me ha dado permiso para reproducirlo en este escrito:

Y llegó ese viaje tan deseado, el que necesitaba imperiosamente para encontrarme y perderme.  Curioso, ¿verdad?

Digo encontrarme porque en el desierto aflora todo eso que tienes dormido, tu verdadera esencia, tu verdadero yo. Tienes el tiempo necesario para pensar o no pensar, para hablar o no hablar, para sentir o no sentir…. Lo que quieras…. Porque allí la noción del tiempo se pierde y entre toda esa pérdida, vas y te encuentras…. De repente te das cuenta que las cosas son tan simples que te ríes cuando piensas en lo que te preocupa en tu vida diaria.

Sientes que has cambiado y ese cambio es brutal, tan brutal que te pone la piel de gallina con solo pensarlo.

Y digo perderme porque hay veces en la vida que necesitas perderte para poder encontrarte….

Soy Paqui,  madre de Alejandro,  un niño de 10 años con parálisis cerebral.

Sientes que has cambiado y ese cambio es brutal, tan brutal que te pone la piel de gallina con solo pensarlo.

Mi día a día es un sin parar yendo de aquí para allá llevándole a todo tipo de terapias y te das cuenta  que tienes que buscar tiempo para ti, porque si te sientes bien, puedes con cualquier cosa.

En el viaje al desierto con mi grupo de amigas, uno de los días hicimos una excursión en dromedario y cuando subí en él, de repente, pensé en Alejandro. Ese movimiento que hace el animal cuando camina encima de la arena es increíble. ¿Y por qué no?  ¿Y por qué no traigo a Alejandro al desierto? ¿Y por qué no puede disfrutar tanto como yo de este viaje?

Nos sentamos a hablar del tema por la noche al lado de la hoguera con ese cielo estrellado que te invitar a pensar  y entre todos nos pusimos a soñar, a darnos cuenta de que era posible hacerlo. Y de ese sueño nace Drometerapia…..